¡Sorpresas con el garrafón!

Ahora tendrás que pagar más, ¿seguro que prefieres ir a la llenadora?

14 Horas, temperatura ambiente 35º, desde temprano por la mañana preparaste todo para tu día, incluso subiste al carro el garrafón de agua vacío para llevarlo a una llenadora y comprar agua. Después de estar atorado en el tráfico bajo el inclemente sol por fin llegas, volteas al asiento de tu auto y… ¡SORPRESA! ¡Tienes un bonito chicharrón de garrafón!

Y como resultado gastarás en líquido y “garrafón nuevo” (si es que te dan uno nuevo, regularmente son reciclados de marcas reconocidas). Al final pagaste más de lo que cuesta el garrafón de marcas como Santorini, que además garantizan la calidad del producto y limpieza de sus envases, así como un servicio a domicilio ya sea por rutas o pedidos directos.

¡Piénsalo! ¿En realidad es más barato en la llenadora?

¿Qué tanto sabes de garrafones?

Las empresas que venden agua a granel están rellenando y vendiendo garrafones caducos de firmas más grandes, lo que provoca un riesgo al consumidor.

El problema es grave porque, según estudios de la Asociación Nacional de Productores y Distribuidores de Agua Purificada (ANPDAPAC), más de la mitad de los garrafones que utilizan empresas llenadoras de agua son obsoletos, lo que genera ya un problema de salud pública.

La vida útil de un garrafón depende del material. En el caso de policarbonato es de 150 a 160 llenados, unos tres años si se llenan cada semana, pero siguen circulando hasta cinco años en las llenadoras. En el caso de PVC y PET, el ciclo se reduce a la mitad.

 ¿Sabes tú identificar de qué material es cada garrafón y así poder determinar si usarlo o no?  Las grandes compañías, a diferencia de las llenadoras, tienen un control estricto sobre sus garrafones desechándolos al terminar su vida útil como material de reciclaje para hacer cerdas de escobas y otros materiales de uso doméstico e industrial.

 ¡No tomes riesgos, toma agua realmente pura!

¡Se terminó el garrafón!

Las olimpiadas están en su recta final y cada instante es emoción pura… de pronto una vocecita te dice: ¡Ya se termino el garrafón hay que ir por uno!

Opción 1- Te levantas, apagas la tele, tomas el garrafón y sales a la calle, tráfico, calor o lluvia, y regresas a tu casa cargándolo y lo colocas en el despachador y listo. ¡A seguir viendo las olimpiadas!

Opción 2- Tomas tu teléfono, llamas a la línea de servicio de Santorini y listo. ¡A seguir viendo las olimpiadas!

La decisión es tuya.

Costo / Beneficio

¿Te haz dado cuenta de la gran cantidad de llenadoras que hay en tu ciudad? Su principal argumento de venta es: agua pura a menor precio.

Esto es parcialmente verdad y decimos parcialmente porque en la mayoría de los casos el agua esta limpia y es apta para su consumo, definitivamente el agua de una llenadora no tiene punto de comparación con el agua de purificadoras industrializadas, ya que estas tienen sofisticados procesos de purificación y balance de minerales, que hacen de su agua un producto de alta calidad y seguridad.

Por otra parte el posible ahorro económico también es cuestionable, el valor de un garrafón en una llenadora varía dependiendo la ciudad pero en promedio es un 50% menos que el de una marca reconocida ¿Te haz preguntad por qué? Si en teoría, como ellos lo argumentan, también es agua pura. Bueno pues es fácil, sistemas más simples para limpiar el agua, menores procesos de lavado de garrafones, nulo control de calidad, menor control higiénico en personal e instalaciones, en algunos casos no existe servicio a domicilio y en los casos que si cuentan con este servicio su personal no resulta de gran confianza como para permitirles el ingreso a tu casa u oficina, ya que no cuentan con un registro adecuado de este personal, además el manejo de los garrafones no es el adecuado ya que estos no deben recibir la luz directa del sol por periodos prolongados.

¡Piénsalo! ¿Cuánto gastas en gasolina para ir por el garrafón? Si lo haces a pie ¿No crees que es más cómodo que lo lleven hasta tu domicilio y lo instalen en tu despachador de agua? Un garrafón pesa en promedio 20 kilos y se necesita, además de fuerza, una técnica adecuada para levantarlo sin lastimarse la espalda o articulaciones, los servicios de las marcas reconocidas como Santorini, son por visitas programadas en ruta o por solicitud telefónica y por si esto fuera poco la calidad del agua de estas marcas es insuperable por una llenadora.

Por algo cuestan menos, recuerda agua limpia no es agua pura.